“Las apariciones de la Virgen de Guadalupe son una gran mentira” PDF Print E-mail
Monday, 24 March 2008
ImageJESUS MAYA / TORONTO
Yo no soy teólogo, no tengo estudios en esa área, pero crecí en el seno de una familia católica. Mi mamá es católica creyente, y ahora que vino de vacaciones a Canadá me trajo imágenes de la Virgen de Guadalupe, de otras vírgenes, y hasta de un arcángel… y de hecho, la bendición de mi madre para mí siempre ha sido muy importante en mi vida. Este tipo de cosas yo no las platico con mi familia, porque no quisiera lastimarlos ya que se la importancia que la Virgen de Guadalupe tiene para ellos. Incluso, yo creo que una de las cosas más significativas que tiene mi ex suegro en su hogar es una imagen de la Virgen de Guadalupe que yo le di a él tallada en madera, muy hermosa, bonita, y que es una cosa muy significativa para esa familia. Pero francamente yo no creo en la historia de la Virgen de Guadalupe. Siempre tuve mis dudas a pesar de que mis padres me educaron en ese sistema de la religión católica guadalupana, incluso tengo fotos cuando fui Juan Diego en las peregrinaciones, con mi ayate de manta, etc., participando con mucha devoción en unas peregrinaciones bien cansadas, porque es bien desquiciante estar hincado desde San Agustín, de donde yo soy, hasta la Basílica, es algo bien duro, pero por la fe que tenemos aceptamos todo.

Yo comencé a tener dudas porque como siempre nunca falta un amigo que te diga que la Virgen no se apareció y que nunca existió. Lo primero que tuve fue intenciones de leer sobre el tema, pero como no tenía acceso a ese tipo de “libros malditos” donde se hablaba sobre el tema, empecé a buscar en las mismas creencias, en lo que las leyendas decían, y encontré cosas que no me parecían lógicas.

En México desde la escuela nos ensenan que los españoles llegaron a esclavizarnos, que nos acabaron, y quizás por eso nosotros crecemos más identificados con la cultura indígena que con la cultura europea, y en mi caso personal, en el de la gente de mi barrio, realmente somos morenos y no nos sentimos muy identificados con los españoles, por lo que hay mucha literatura disponible sobre el tema de la conquista.

Un día mi hermana me dio un libro sobre la historia social y económica de México, y cuando lo leía me llegaba  la mente que curiosamente la Virgen de Guadalupe se apareció para tomar a los indígenas como su raza protegida, a tomarlos bajo su cuidado, etc., y yo me imaginaba que si así hubiesen sido las cosas hubiera sido un golpe muy fuerte para el clero católico y para los españoles conquistadores.

Pero sucedió que no fue así, porque que la Virgen, la madre de Dios, tomó a los indígenas como su raza protegida, pero empezando en 1531 hubo una rebelión de los indios aztecas en la ciudad de México, igual, en el mismo año hubo una insurrección de los indios Otilingos en Chiapas, una conjuración de negros en 1537, rebelión de indios en la Villa San Gerónimo de los Corazones en Sinaloa, insurrección indígena de Sinaloa contra don Diego de Troñao, dirigida por el cacique Ayapil a fines de 1938, etc., y toda la vida de México ha sido así, con una historia continua de rebeliones de todas las comunidades indígenas que obviamente fueron aplastadas a sangre y fuego.
Y entonces esas son cosas que llevan una incoherencia, porque supuestamente la Virgen de Guadalupe toma como suya una raza para protegerla, y nos damos cuenta que no es verdad, que sencillamente no hubo tal protección, que no hubo nada, y que a los indios “protegidos” los masacraron.

Después pensé en otros de los mitos, como que la Virgen de Guadalupe tiene pintado en los ojos al indígena Juan Diego, y cosas así, pero yo juro que por más que veo, no veo nada, y trato de fijarme bien detalladamente dónde es que esta reflejado ese indígena y no encuentro nada.

También pensé en ese otro mito de que la imagen que la gente va a adorar a la Basílica de Guadalupe es una imagen celestial, que es la original del ayate, pero resulta que tu vas a cualquier iglesia de México, a la que quieras, donde haya copias de la imagen de Virgen de Guadalupe que sean relativamente antiguas, es decir copias de 1700, 1800, etc., y en todas la imagen de la Virgen tiene la corona. Pero sucede que la imagen que está en el Tepeyac no la tiene, porque esta imagen que está en la Basílica de Guadalupe no es la original que se pintó al parecer a principios del año 1600.

Lo que se cuenta es que la imagen original estaba ya muy deteriorada por los hongos, lo que significa que, para ser tan milagrosa, estaba muy mal preparada, así es que tuvieron que cambiarla a escondidas. Parece ser que esa pintura que está en la Basílica la pintó Miguel Cabrera, y es una pintura reciente que no tiene más de cien años y que está cubierta con capa de resina para protegerla, por lo que no se le puede hacer ningún estudio.

Nadie sabe donde está la imagen original, pero lo que si es seguro es que la que está expuesta no es la original, porque en la original la Virgen tenía puesta una corona y al que la volvió a pintar se le olvido ponerle la corona, o será quizás que por un milagro se le borró.

Otra de las dudas que se cruzaron por mi mente fue el mito del indio Juan Diego, que es una parte fundamental en la que se basa la religión guadalupana. Incluso hasta le han inventado castidad al indio Juan Diego, y dicen que él era un indio casto en el matrimonio, pero ¿cómo alguien puede saber algo que son cosas tan íntimas?, a menos que haya sido su confesor o algo así, pero son cosas que me llegaban a la mente como inverosímiles que se las habían inventado como queriendo reparar un edificio que se cae por todas partes.

Pero todas las cosas que se han inventado con respecto a las apariciones, la imagen, los supuestos milagros, el indio Juan Diego, una imagen milagrosa, que científicos de la NASA le han hecho estudios a los ojos de la virgen, muchas de todas esas cosas que nadie puede decir cuando dónde ni como se hicieron, todas esas invenciones se pudieran evitar si sencillamente se pudieran comprobar las apariciones de la Virgen.

Una cosa te lleva a la otra, y conforme fui creciendo y teniendo acceso a más información, un buen día me topé con un libro que se llama “Cartas acerca del origen de la imagen de nuestra señora de Guadalupe”, de México, que fue escrita por Don Joaquín García Icazbalceta, quien es un historiador mexicano cuyo estudio corresponde a 1883, y quien fue mandado a hacer dicha investigación por una orden. El era católico, y su escrito tiene un humor bien involuntario, ya que siendo un católico convencido, pone en duda la verdad de mito de las apariciones de la Virgen de Guadalupe. (Ver documento completo en la sección DOCUMENTOS de esta revista).

En este libro, descubrí que el testigo principal de las apariciones es Fray Juan de Zumárraga, pero encontré también que en todos los escritos de este fraile en ningún lugar ha dejado rastro, ni siquiera menciona la palabra Guadalupe. De hecho él mismo niega la existencia de milagros, afirmando que él nunca fue testigo en su tiempo de milagros de los que se daban en tiempos de la Biblia.

Otra de las cuestiones que se plantean es que el indígena Juan Diego, cuando supuestamente se le apareció la Virgen, iba de Cuautitlán hacia el templo de Tlaltilolco, pero en 1531 no existía ningún templo en Tlaltilolco, es una realidad.

Otra cuestión es que dice la leyenda que el tío de Juan Diego, Bernardino, iba a recibir la extrema unción, ya que él estaba agonizando, pero en 1531 a los indígenas no se les daba ese tipo de tratamiento, lo cual esta comprobado históricamente, ya que para esa época todavía mucha gente los consideraban como animales, que no tenían alma, y si acaso se les bautizaba.

A la luz de los escritos de Don Joaquín García Icazbalceta uno se da cuenta que no hay absolutamente ninguna apalabra, no hay ningún documentos histórico, no hay nada que hable históricamente de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en esa época, cuando fue un evento sumamente importante, pero nada lo menciona sino hasta el año 1648, es decir, más de cien años después de supuestamente sucedido el milagro.

Lo que a mí me quedó claro después de muchos años es que las apariciones de la Virgen de Guadalupe no fue más que una gran mentira, la cual fue inventada por pura cuestión comercial, aunque hay muchos que plantean que también fue para someter a la cultura indígena.

Lo que sucedía en esa época era que al parecer todo el dinero de los pobladores se iba para las iglesias de provincia, y la iglesia de la capital necesitaba generar recursos, y para eso necesitaba crear algo dramático, algo impactante, algo como la aparición de alguna virgen en algún lugar de la capital.

Hay que tener en cuenta que incluso hoy en día los ataques más severos contra la Virgen de Guadalupe no provienen de los incrédulos, sino que más bien vienen del mismo clero, ya que el mes de Diciembre es temporada de mucho dinero, y una virgen tan poderosa como la Virgen de Guadalupe se queda con todo el dinero de los peregrinantes, algo que no le conviene a las iglesias de provincias.

Es más, recuerdo haber leído una historia de que hace muchos años el que fuera Abad de la Basílica de Guadalupe por cerca de tres décadas, Guillermo Schulenburg , prácticamente negó la existencia de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, asegurando que los mas grandes milagros de la virgen morena es el constante peregrinar de los creyentes. Y es lógico que haya dicho eso, porque cualquier persona un poquito documentada nunca va a creer que esas apariciones existieron.

Y yo claro que soy uno de los que no creen en las apariciones de la Virgen de de Guadalupe, eso definitivamente nunca sucedió, se las inventó la iglesia para fines comerciales y para seguir sometiendo a los indígenas. Hay que tener en cuenta que curiosamente en el cerro del Tepeyac antes se adoraba Tonatiu, la madre de los Dioses, y los españoles hicieron algo muy inteligente: Quetzalcóatl pasó a ser Jesucristo, Tlaloc pasó a ser San Juan Bautista, y Tonatiu, la mujercita, paso a ser la Virgen de Guadalupe, la madre de Dios, y hasta la fecha seguimos yendo a las peregrinaciones, tal y como se hace desde hace muchísimos años.

Cualquiera que haya estado en México el 12 de diciembre del cualquier año puede dar fe que miles y miles de personas hacen filas inmensas para adorar a la virgen milagrosa, algunas personas va ahí para curarse y no volver a tomar, a pedir a la virgen que les de fuerza para no volver a robar, a ser mejores padres de familia, etc., etc., y sin lugar a dudas la fe les ha ayudado y les ha salvado, yo lo he visto, la fe en la virgen los cura y en ese sentido es milagrosa. Pero desafortunadamente la virgen poderosa no nos ha podido dar un buen gobernante, y no ha podido evitar todo lo malo que pasa en nuestro país, y especialmente lo malo que le pasa a los indígenas, su raza protegida.

*Poeta y escritor mexicano radicado en Toronto
 
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