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OSCAR VIGIL / TORONTO / Originaria de San Juan Comalapa, Chimaltenango, Guatemala, Elvia Elizabeth Chuy Tuyuc es una mujer indígena que recientemente concluyó una Maestría en Derechos Humanos en la Universidad Rafael Landivar, de Guatemala. Trabaja como voluntaria en la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en su país, y recientemente visitó Canadá a través de un programa universitario que le facilitó el aprendizaje del idioma inglés en la Universidad de York. Una vez aquí, aprovechó para vincularse con diversas organizaciones comunitarias, así como también con miembros de la comunidad guatemalteca, e hizo un alto en el camino para conversar con RevistaDebate.ca sobre la situación de los derechos humanos en su querida Guatemala.
PREGUNTA: ¿En qué área específica es que trabajas? RESPUESTA: Trabajo como asistente técnico dentro del mandato de Naciones Unidas, específicamente del Alto Comisionado, en el asesoramiento técnico tanto al Estado de Guatemala y sus instituciones, como también brindando asesoría a organizaciones no gubernamentales, asociaciones sociales o civiles, y en ese sentido tengo tres temas específicos en los que realizo trabajo: educación, derechos humanos y el tema género.
P: ¿Cuál es tu valoración sobre la situación del respeto a los Derechos Humanos en Guatemala? R: En los años 80 Guatemala se vio en un conflicto interno entre el Ejército y la Unidad Nacional Revolucionaria Guatemalteca (URNG). Eso trajo consigo muchas muertes, muchos asesinatos en forma colectiva, y hasta el momento pues continuamos con las consecuencias, pues lejos de haber encontrado una solución, por el contrario el problema se ha agravado porque existen miles y miles de víctimas como consecuencia de ese conflicto. No fue sino a través de los Acuerdos de Paz en el año 1996 que se podría decir que hubo una finalización, pero únicamente del conflicto en sí, pero no de las causas que generaron el conflicto, y dentro de eso esta el tema de la pobreza.
P: Hay quienes consideran que en estos momentos en Guatemala hay mas violaciones a los Derechos humanos que durante la época de la guerra, ¿qué piensas de esa afirmación? R: Estadísticamente no me atrevería a dar un dato exacto, pero de acuerdo a pronunciamientos que han hecho organizaciones que vigilan el cumplimiento de los derechos humanos, se dice que hay una equivalencia, o es más, que ha superado el número de muertes de la violencia en mi país, pues lamentablemente sigue latente y eso es algo que se vive a diario.
P: ¿Qué tipo de violaciones a los derechos humanos son las que mas están sucediendo actualmente en Guatemala? R: Yo las clasificaría en seis ámbitos: está la violación del derecho del acceso a la justicia, podríamos hablar también del acceso a la educación, a la salud, de la violación del derecho al trabajo y también al desarrollo económico de la nación, y por último, el aspecto político, es decir, en que si bien mi país actualmente vive un sistema de gobierno democrático, ese término lejos de ser algo real es todavía un concepto simplemente de ideología.
P: ¿Estas planteando de que en Guatemala actualmente existe nada mas una democracia formal y no una democracia real? R: Exactamente, no participativa, no real.
P: ¿A qué consideras que se debe que se esté dando esta situación en Guatemala, y también, que los derechos humanos nos estén siendo respetados? R: Yo considero que hay muchos elementos por los cuales podríamos partir. Para empezar, con los niveles que se manejan, aunque no me gusta hacer esta clasificación, de los niveles bajo, medio, y luego el nivel alto, en el cual son unos cuantos los que manejan los recursos. Por lo tanto, para acceder a un puesto público, por ejemplo, una persona tiene que comprar un puesto, dar dinero, y luego ya ganando un proceso político pues luego se cobran las facturas. Entonces, si yo no tengo dinero pues prácticamente yo no puedo participar en un asunto político, por lo que pesa mucho la cuestión de la pobreza que existe en mi país. Los políticos tienen muy mala imagen, y creo que no solamente a nivel de mi país sino que a nivel de Latinoamérica.
P: Guatemala acaba de pasar por u proceso electoral donde ganó Álvaro Colom que se define como social demócrata. Con este cambio de gobierno, el cual se identifica con los sectores progresistas del país, ¿no ha generado un cambio en materia de derechos humanos? ¿Ha habido avances en esta área? R: Eso es difícil decirlo, porque si bien se tiene la buena voluntad, simplemente en muchas personas, y no precisamente hablo de Álvaro Colom, porque si bien él es el representante a nivel de Estado, detrás de él están los ministros, están las otras personas en los puestos en donde se pueden tomar las decisiones, y ante la pregunta de si se ha avanzado o no yo digo que es difícil decirlo.
P: Pero la sensación, la percepción de la gente en la calle ¿cuál es?, ¿que sigue igual? ¿o que ha habido un cambio? R: Que sigue igual. Algunos dirán en términos pesados que ha empeorado, va a depender de quién sea quien emita la opinión. Yo me quedaría diciendo que es difícil poder describir cuando los problemas vienen de mucho tiempo atrás.
P: Con el asesinato el año pasado de tres diputados salvadoreños y el posterior asesinato de los policías que los habían matado, lo que quedó al descubierto fue un grave problema de corrupción dentro de las estructuras de seguridad del Estado guatemalteco. ¿Qué papel juegan estas estructuras de seguridad en las violaciones a los derechos humanos? R: el término inmunidad se tiene como sinónimo de impunidad, y lamentablemente hace poco salió una publicación en la cual se utilizaba un término que me parece muy acertado, que dice que la justicia es como la serpiente, que solamente muerde a los pobres, no así a los de cuello blanco. Ha habido persecuciones en contra de personas en puestos claves, y para mencionar el legislativo, ahora andan fugadas dos personas a las que se les ha señalado de ciertos indicios incluso con el crimen organizado.
P: ¿Pero está haciendo algo el gobierno de Álvaro Colom a fin de acabar con la impunidad en las estructuras de su gobierno, y principalmente del sistema de seguridad de Estado? R: Es que él está obligado por mandato, por ley, pero obviamente podemos decir que sí, el señor tiene buenas intenciones, pero no podemos dejar solamente con esas buenas intenciones sino que tenemos que continuar un proceso legal.
P: ¿Tú crees que el sistema de seguridad del Estado está demasiado corrompido como para poder sanearlo? R: En la cuestión de justicia se involucra el Ministerio Público, la Policía Nacional Civil y una serie de organismos del Estado, pero está corrompida. La Policía Nacional Civil tiene un desprestigio total, aunque personalmente conozco gente muy honrada, gente merecedora de mucho respeto, lamentablemente, aunque hay buenos elementos, posiblemente hay más malos elementos.
P: ¿Cuál consideras que podría ser la solución a los problemas de violación a los Derechos Humanos en Guatemala? R: Considero que es muy fuerte la labor que hay que hacer, sobre todo en materia de incidencia política, y al hacer incidencia política hay que sentarse con los señores en los puestos donde se toman las decisiones, con los cuales se puedan hacer cambios administrativos, cambios judiciales y cambios legislativos.
P: ¿Y quién tiene la responsabilidad de hacer ese trabajo de incidencia? R: Lo realizan las organizaciones civiles, el sistema de Naciones Unidas también tiene presencia, como la oficina para la cual yo trabajo, y cada uno de los habitantes, desde el momento en que uno adquiere obligaciones, uno está obligado a colaborar.
P: ¿Y está incidiendo en algo lo que todas estas organizaciones están haciendo? R: Definitivamente sí. Hay grupos fuertes, hay redes de organizaciones, y creo que han tenido un papel muy relevante logrando cambios.
P: ¿Qué llamado le harías en ese sentido a los guatemaltecos que viven en Canadá? R: En estos pocos días que he estado en Canadá he conversado con personas guatemaltecas que viven acá, y pasaron dificultades como las que tenemos en Guatemala. La razón fundamental por la cual mucha gente emigra a otro país no es porque simplemente se le antoje ir a ubicarse en otro lugar, sino que simplemente es por las condiciones económicas, las condiciones sociales en que vive nuestro país. Entonces, ellos a pesar de las dificultades están haciendo una gran labor acá, porque se valora mucho en mi país el ingreso de las remesas. Ahora, lo que deben hacer es buscar mas oportunidades aquí, continuar luchando en la defensa de sus derechos como seres humanos, de tener libertad, de poder ejercitar sus derechos aquí como personas migrantes en beneficio de este país, y que tampoco se olviden de Guatemala. |